Puesto que la idea de todo esto comenzó con la insistencia de los colegas de que les explicara el significado de la Ecuación de Schrödinger y su relación con el Gato de Schrödinger (del que todos habían oído hablar), fruto de un tatuaje que me hice, me parece obligatorio que el primer tema a tratar sea éste y que podamos zanjar el problema de una vez por todas.
Así pues, las siguientes entradas vendrán dedicadas a tales explicaciones y dirigidas a todos los públicos.